En comparación con el desarrollo físico e intelectual de la primera infancia, el desarrollo entre los 6 y los 11 años puede parecer lento. El crecimiento físico se reduce de manera notable, a excepción de un salto repentino hacia el final de este periodo y aunque las habilidades motoras continúan mejorando, los cambios son menos notables en esta etapa que en las precedentes; sin embargo, el desarrollo aún es altamente significativo. Con tantos cambios que suceden día a día, hay una creciente diferencia entre los niños de 6 años, cuando todavía son pequeños, y los de 11 años, que son casi adultos.
Niños y niñas ganan un promedio de 5 a 8 libras y de 2.5 a 7.5 cm por año hasta llegar al repentino crecimiento de la adolescencia, el cual comienza alrededor de los 10 años para las niñas. Entonces las niñas son más altas y pesadas que los niños hasta cuando estos comienzan su crecimiento, (alrededor de los 12 o 13 años), y las sobrepasan.
Los índices de crecimiento varían según la raza, el origen el nivel socioeconómico, y aunque las diferencias genéticas se cuentan entre algunas de las causas de esta diversidad, las influencias del medio ambiente son importantes, por ejemplo, los niños más altos proceden de lugares del mundo en donde la desnutrición y las enfermedades infecciosas no son problemas graves; por razones similares, los niños de hogares pudientes tienden a ser más altos y maduros que los niños de hogares más pobres. Dada la amplia variación en la talla durante la infancia intermedia, se debe ser cuidadoso al evaluar la salud de los niños o identificar posibles anormalidades en su crecimiento físico.
Durante estos años los niños suelen tener buen apetito. Necesitan comer bien ya que el juego demanda energía y su cuerpo duplicará su peso durante este tiempo; para soportar el ejercicio constante y el crecimiento continuo, necesitan un promedio diario de 2, 400 calorías, 34 g de proteínas y altos niveles de carbohidratos complejos, como los que poseen las papas y los granos. Para permanecer activos y crecer normalmente, los niños necesitan fuentes ricas en energía y proteínas. Cuando los alimentos no pueden sostener la supervivencia y el crecimiento, este crecimiento se sacrifica para mantener el funcionamiento del cuerpo.
La nutrición también tiene implicaciones sociales. Los niños no pueden jugar y permanecer alertas sin contar con suficiente alimento. Los efectos de una nutrición deficiente pueden ser de largo alcance y también problemas en las relaciones de la familia; las madres pueden responder con menos frecuencia y con menos sensibilidad ante los bebés desnutridos, quienes carecen de la energía para atraer la atención de la madre. La nutrición está estrechamente relacionada con los diferentes aspectos del desarrollo: físico, de personalidad y cognoscitivo.
Otro aspecto característico de la niñez es la etapa de la dentición y el cuidado dental, los dientes primarios comienzan a caerse alrededor de los 6 y son remplazados por los permanentes, a un ritmo de cuatro dientes por año durante los siguientes cinco años. Es importante tener en cuenta la importancia que tiene los dientes sanos para la nutrición, la salud en general y el aspecto personal.
Por otra parte el exceso de peso en los niños se ha convertido en un tema importante de salud, se cree que el sobrepeso suele producirse por una predisposición hereditaria, agravada por un comportamiento que incluye muy poco ejercicio y demasiado alimento.
Algunas personas parecen estar genéticamente predispuestas a la obesidad por ejemplo hay más posibilidades de que dos gemelos idénticos tengan sobrepeso con respecto a gemelos fraternos. El ambiente también ejerce una gran influencia sobre la obesidad ya que resulta más común entre los grupos socioeconómicos más bajos, en especial entre mujeres. Los niños con exceso de peso son menos activos que los demás y tienden a pasar más tiempo frente al televisor.
Los niños obesos no suelen "crecer de más" al tener exceso de peso y suelen convertirse en adultos obesos. En la edad adulta la obesidad los pone en riesgo de problemas de salud como presión arterial alta, diabetes y problemas ortopédicos. La obesidad durante la niñez puede tratarse. La terapia conductual, que ayuda a los niños a cambiar sus hábitos de alimentación y ejercicios, tiene especial efectividad cuando incluye a los padres ya que éstos aprende a no utilizar los alimentos como premio por el buen comportamiento y a aportar diversos alimentos en pequeñas cantidades, al igual que a vencer la tentación de comprar alimentos ricos en calorías.
Salud en los niños, el desarrollo de vacunas para muchas enfermedades infantiles ha hecho de la infancia intermedia un periodo de vida más o menos seguro, físicamente hablando. Los índices de vacunación son mucho mayores entre los niños de esta edad que entre los más pequeños, ya que contar con las vacunas es un requisito para ingresar a estudiar. Ésta puede ser una de las razones por las cuales la tasa de mortalidad en la infancia intermedia es la más baja de todo el ciclo de vida. Debido a su desarrollo cognoscitivo, los niños de esta edad comienzan a entender las causas de salud y enfermedad, y a tomar conciencia de que la gente puede hacer mucho para mantener su salud.
¿Por qué estos niños tienen una constitución física tan deficiente? Puede ser porque no son muy activos; solo la mitad toma clases de educación física con una frecuencia de dos veces a la semana, menos de la mitad permanece en actividad durante el frío invierno y la mayoría no pasa suficiente tiempo aprendiendo destrezas físicas para su vida como correr, nadar, andar en bici y caminar.
Pasan demasiado tiempo viendo televisión; la mayor parte de las actividades físicas, dentro y fuera de la escuela, son deportes y juegos competitivos que no promueven el desarrollo físico y que cesan una vez que el joven deja de estudiar; además, por lo general estas actividades las practican jóvenes más atléticos y no quienes requieren mayor ejercicio. En ocasiones, tan sólo el cambio en el comportamiento diario trae mejoría. Los padres, por ejemplo, pueden hacer ejercicio como actividad en la familia, limitar las horas de televisión la cual está unida a altos niveles de colesterol en los niños. Los colegios deberán proporcionar programas sólidos de formación física que permitan la práctica de diferentes deportes con énfasis en la recreación antes que en la victoria y en actividades que puedan formar parte de un régimen de aptitud física para toda la vida, como tenis, natación, patinaje, golf, etc. Además para ayudar a los niños a mejorar sus habilidades motoras se les debe ofrecer programas atléticos organizados para que tengan la oportunidad de practicar varios deportes, y brindar orientación para mejorar sus destrezas antes que para ganar en las competencias, al igual que deberán incluirse tantos niños pequeños como sea posible, en lugar de concentrarse en unos cuantos atletas estrella.
Los problemas médicos también hacen parte de esta etapa de la niñez intermedia, sin embargo estos tienden a ser breves y transitorios, encontrándose condiciones médicas agudas, como infecciones de vías respiratorias altas, virus, alergias o brotes y condiciones médicas crónicas. Asimismo, se describen otras condiciones específicas del desarrollo, tartamudez, problemas de visión y audición, también sida y asma.
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